Un viaje vallisolitano disfrutado
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Valladolid es una ciudad típica de España. Es bastante pequeña con una gran plaza mayor en el centro. Al ayuntamiento de Valladolid le gusta mantener la limpieza de las calles así toda la ciudad es inmaculada. La gente era muy acogedora y se vive de tope.
Cada alumno de Rugby School se quedó con una familia española. Teníamos que hablar el español todo el rato para mejorar nuestro español y también la familia no habló el inglés de todos modos.
Los edificios eran muy bonitos ya que han sido influidos tanto por los moros como los romanos.
Visitamos muchas catedrales (me pareció que había más iglesias en Valladolid que toda Inglaterra). En efecto, una de las catedrales que vimos no se había terminado y en lugar de las columnas de los arcos, cultivaron los árboles. Muchos edificios manifestaron el rico pasado de la ciudad.
Los ciudadanos de Valladolid se llenaron de orgullo con su reclamación que la cuidad era el hogar de Miguel de Cervantes durante tres años, el escritor más prolífico de España. Cada persona que encontramos nos platicaba acerca de él y sus obras. De hecho, cuando estuvimos a punto de salir de La Casa del Español (la escuela de idiomas allí), nos dieron un libro de sus poemas.
También, muchas familias tenían opiniones firmes sobre la situación entre Cataluña y Madrid, ellos lo describieron como ‘entre Cataluña y Cataluña’, muchos de ellos conocieron a personas que habían dejado la provincia ya que su familia había sido destruida por el conflicto. Tuvimos la ocasión de tener muchas conversaciones interesantes sobre el tema.
Finalmente, la comida era muy rica y probamos muchas nuevas cosas - nuestras familias tenían que cocinar todas las comidas y aunque algunas eran mejores cocineras que las otras, toda la comida era deliciosa.


Annabel Barlow (Tu)